¡Bloqueada! ¿Qué hago?

En el artículo anterior compartí contigo 5 claves para transformar la autoexigencia en un compromiso firme y amable contigo mismx. Ahora comparto un ejemplo personal para ayudarte a aterrizar esas claves:

Bloqueada con una tarea importante que pospongo durante semanas

Me siento dispersa, descontenta… Llevo semanas con una tarea pendiente de abordar. Sé que hacerlo me va ayudar a avanzar en un sentido que quiero. Aún así, pasan los días y las semanas y sigue en la lista de pendientes. Se me pasa muchas veces por la cabeza pero algo me bloquea y no me pongo a hacerla.

  1. Acoger el sentimiento. Me quedo con el sentimiento de dispersión y descontento unos momentos. Lo ubico en el cuerpo. Lo noto en mi frente que se arruga, en las mandíbulas que se tensan. En los hombros un poco encogidos. Respiro y observo cómo está mi cuerpo ahora. Me digo: “Es seguro sentir esto… es un mensaje… no tengo por qué reprimirlo.” Estoy descontenta, sin más. Solamente con llevar esta atención aquí ya algo ha cambiado: mis manos han ido a mi frente, me he masajeado un poco la cabeza, me he tocado la cara, ha surgido un bostezo. 

Hay una vocecilla interna que dice: “Esto es demasiado para ti, deberías dejarlo” “puede salir mal, puedes tener tropiezos gordos y situaciones muy duras”. “Otras personas pueden hacerlo pero tú no; no eres tan fuerte y además estás sola”.

  1. Acoger la vocecilla que pone pegas. Como si fuera una amiga que nos cuenta sus dificultades, escuchamos esta vocecilla con cariño y comprensión.

Al dar espacio a estos sentimientos y voces, preparamos el terreno para conectar con las necesidades y valores que hay detrás. Esta es la clave.

Así, estando presentes con nuestra vivencia a nivel corporal y mental, nos preguntamos:

  1. Reconocer las necesidades y valores. ¿Qué quiere esa parte que me dice eso? ¿De qué me están alertando estas sensaciones / emociones / pensamientos? ¿Qué mensaje me quieren hacer llegar?

Al estar con esta vocecilla y estas sensaciones me doy cuenta de que son expresión de un miedo, de que detrás de ellas hay un impulso muy grande de protegerme. Me hablan de lo importante que es para mí emprender tareas y proyectos proporcionados a mis recursos (retos asumibles), encontrar caminos amables y sencillos, sopesar las decisiones a cada paso, no sobrecargarme de trabajo. Todo esto me aportaría seguridad, confianza, facilidad. Cuando me digo que otras personas pueden hacerlo y yo no, detecto una necesidad de autovaloración. Y cuando la vocecilla me dice que estoy sola me hago consciente de lo importante que es para mí la compañía y el apoyo en relación a esta tarea. 

Leo las necesidades: seguridad, confianza, facilidad, autovaloración, compañía, apoyo.

Teniendo claro que esto es lo que me está queriendo decir esta vocecilla “cansina” y estas sensaciones corporales, y sabiendo que, además yo quiero avanzar, comprometerme y desencallar la situación, puedo pasar al siguiente paso, que sería el de la acción.

  1. Pasar a la acción. ¿Qué acciones puedo tomar para cubrir estas necesidades que tengo ahora? ¿Puedo pedirme algo a mí? ¿Puedo pedirle algo a otra persona? ¿Qué siguiente paso me acercaría más a lo que quiero?

Para cubrir mi necesidad de compañía y apoyo, se me ocurre que puedo:

  • Participar en un espacio de trabajo compartido donde coincida con otras personas
  • Proponer sesiones de trabajo online conjunto a conocidxs que estén en algo parecido
  • Compartir regularmente mis avances en esta cuestión con una amiga
  • Contactar con un/a profesional que me ofrezca apoyo y acompañamiento con lo que más me cuesta

Para cubrir mi necesidad de seguridad y confianza, puedo:

  • Consultar y comentar las decisiones que voy tomando con personas de confianza, pedir segundas y terceras opiniones
  • Recordar otras ocasiones anteriores en las que he hecho tareas parecidas y han salido bien
  • Hacer actividades de movimiento, música y aire libre que me dan alegría y me conectan con mi fuerza interior

Para cubrir mi necesidad de autovaloración, puedo:

  • Hacer un repaso de los logros y avances que he conseguido en los últimos meses
  • Pedir a amistades que me digan qué cualidades valoran en mí
  • Hacer un pequeño ritual de celebración de mi vida y mi persona

Para cubrir mi necesidad de avanzar, de compromiso con esta tarea, puedo:

  • Reservar dos bloques de 1,5 horas con el móvil apagado, sin distracciones, para avanzar en la tarea que está encallada, en los próximos 2 días.

Estos son solo algunos ejemplos de estrategias posibles que se me ocurren ahora con respeto a la situación que tengo en mente. Hacer esta lluvia de ideas a partir de necesidades es para mí en sí mismo una fuente de alivio, de esperanza y de motivación. Si me obligara a hacer todo esto, estaría cayendo en la autoexigencia. Sin embargo, el tener todas estas opciones me permite empezar por aquello que me resulte más fácil o apetecible y ver qué efectos va teniendo…

  1. Seguimiento de las acciones con comprensión y cariño. Si al cabo de unos días o semanas me doy cuenta de que no he hecho lo que me había propuesto hacer, tengo tres opciones: 1. Autocastigarme, con acciones que van en contra de mi bienestar y/o con un discurso mental culpabilizador el tipo: “Soy tonta, no tengo remedio, así no voy a ninguna parte”. 2. Ponerme un montón de excusas que ni yo me creo y que de todas formas me mantienen en el mismo punto: “Bueno, he estado muy liada, no he tenido tiempo, no conseguí ayuda, me surgió tal o cual imprevisto, no ha sido un buen momento…”. 3. Revisar qué necesidades he cubierto al no hacer lo que me había propuesto, dándome así comprensión y conectando con mi intención positiva; y a continuación revisar qué necesidades han quedado desatendidas y siguen sin cubrirse. Valorar la importancia que tienen esas necesidades ahora para mí y buscar nuevas estrategias para seguir avanzando desde ahí.

Resumen Claves:

  1. Atención a los sentimientos y sensaciones físicas, ¡son un aviso!
  2. Atención al discurso mental: cuestiona (con cariño) esa vocecilla que te pone obstáculos
  3. Descubre las necesidades y valores que están detrás de lo que sientes y piensas
  4. Cambia las exigencias por propuestas realistas y flexibles
  5. Valora tu avance con comprensión y vuelve a enfocarte en la acción

Publicado por Noelia Jiménez

Talleres, artículos y viñetas para cocrear una cultura de paz. Traducción especializada en Comunicación NoViolenta.

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