Más sesiones gratuitas de CNV

Hoy os cuento que muy pronto estaré ofreciendo otra tanda de sesiones prácticas de CNV gratuitas junto con mi compañera Francina Balagué (creadora del juego JECO para explorar y transformar conflictos, basado en la CNV).

Serán sesiones prácticas e interactivas para conocer y experimentar el enfoque de la CNV en un contexto de grupo. Tenemos muy buen recuerdo de las sesiones que celebramos en noviembre pasado y estamos deseando compartir contigo de nuevo, ¿te animas?

Aquí tienes toda la información y el formulario para inscribirte:

http://bit.ly/sesión-gratuita-CNV

¡Nos vemos!

El nubarrón de los prejuicios

Hoy quiero contarte una pequeña anécdota que me da para reflexionar sobre los prejuicios y cómo influyen en nuestra forma de escuchar.

Ayer estaba hablando por teléfono con mi pareja: qué tal el día, y esas cosas. En un momento dado me contó que, en un ataque de nostalgia, había sacado su vieja consola y había estado jugando a videojuegos. Cuando escuché esto, algo dentro de mí se tensó. Hubo algo así como una pequeña decepción, una cierta alarma.

Me di cuenta enseguida de que estaba asociando el hecho de “jugar a videojuegos” con un montón de cosas: se disparaban prejuicios, estereotipos y asociaciones teñidas de juicio y desconfianza. En mi cabeza, como una nube negra, aparecía el pensamiento: “Jugar a videojuegos no es de adultxs, es perder el tiempo, no es enriquecedor”. Apareció también en mi cabeza un reproche: “¡Podías haber dedicado el tiempo a leer el libro que te regalé!” Y un miedo: “¡Oh, no! Videojuegos: más pantalla, más aplatanamiento. No vamos bien.” La nube negra amenazaba con impedir mi escucha abierta y calmada de lo que él estaba compartiendo conmigo.

Como sé cómo funciona todo esto, respiré, suspendí esos pensamientos un momento y decidí no expresar esos juicios y reproches que habían aparecido en mi cabeza. Le pregunté si se había divertido y me dijo que sí, y que había estado jugando un ratito y después había dedicado gran parte de la tarde a leer el libro que le regalé. Que ya estaba por la mitad y que le estaba gustando mucho, que le hacía reflexionar.

En ese momento sentí una sorpresa agradable y un alivio grande. Me alegré muchísimo de no haber verbalizado el reproche: “¡Podías haber dedicado el tiempo a leer el libro que te regalé!” Me di cuenta de que ambas actividades no son incompatibles, y sin embargo en mi cabeza estaban como separadas en dos cajas estancas. ¡Esto me dio qué pensar!

También me dijo que, si me apetecía, el fin de semana podíamos jugar a unos videojuegos que son para hacer deporte. Que podía ser divertido y nos haría movernos. Tuve una primera reacción interna de “¡Ni de coña me pongo yo ahora a jugar a videojuegos!”. No le dije ni que sí ni que no. Tampoco es plan de fingir entusiasmo cuando no lo hay, pero estaba lo bastante consciente de mis prejuicios como para no cerrar puertas tan rápido.

La conversación pasó a otros temas, y yo enseguida me di cuenta de que su propuesta seguramente estaba enfocada a cubrir necesidades que los dos valoramos: movimiento, diversión, novedad, compartir, jugar. Me imaginé risas, miradas, contacto. Reflexioné sobre qué necesidades y valores percibía yo que estaban en juego cuando surgieron mis prejuicios y reproches sobre el jugar a videojuegos. ¡Cuando el chacal se expresa, aunque sea para los adentros, algo importante está pasando! Y ya sabemos que siempre, siempre, hay necesidades y valores detrás de sus aullidos.

Asocié videojuegos con estancamiento, más pantalla. Me decía: “yo quiero interacción real, aprovechar el tiempo que pasamos juntxs”. Relaciono esto con necesidades de contacto físico, conexión, presencia.

Me entró miedo de que él se enganchara a la vieja consola, ocupara mucho tiempo en su vida, y esto tuviera efectos negativos sobre su estado de ánimo. El mensaje que veo tras de esto es: “Me importas, me importa tu bienestar”. Lo relaciono con la necesidad de cuidado. Y también de confianza. En sus recursos, en que sabrá cuidarse.

Confianza. Cuidado. Contacto físico. Conexión. Presencia.

Movimiento. Diversión. Novedad. Compartir. Jugar.

Cuando pongo el foco en estas necesidades, lo que representan para mí y el valor que les doy en las relaciones… ¡respiro! 🙂 Muchas de ellas están ahora mismo muy satisfechas en esta relación. ¡Y lo celebro muchísimo! Las que no tanto, me alegro de tenerlas más presentes para darles espacio en cuanto surjan oportunidades. ¡Actuar por el bienestar mutuo!

Me propongo estar atenta a las estrategias posibles para cuidar de esas necesidades. Está claro que una de ellas podría ser jugar a videojuegos un rato con él… No quiero que mis prejuicios me limiten y, después de conectar con las necesidades, estoy muy abierta. Ha desaparecido el peso del reproche y los juicios. Se ha apartado el nubarrón y ahora brilla el sol. Estoy más centrada en la realidad concreta y presente de este momento, desligada de las asociaciones negativas que había pegado como una etiqueta a la palabra videojuego. Siento espacio y libertad para valorar y decidir qué hago partiendo de una base sólida: las necesidades mutuas. Me siento libre, tranquila y confiada.

Kit de supervivencia CNV

Los últimos meses he estado muy enfrascada en preparar esta propuesta formativa con mi compañera Francina Balagué (creadora del juego JECO para explorar y transformar conflictos, basado en la CNV).

Este mismo sábado, 14 de noviembre, comenzamos esta aventura con las personas que se animen a acompañarnos en este viaje. Son 5 talleres online participativos repartidos en 6 semanas, con material de apoyo variado y una oferta especial por ser la primera edición, que incluye el JECO de regalo y una sesión de escucha empática/tutoría personalizada para las cinco primeras personas que se apunten.

Es un programa que hemos diseñado con mucho esmero e ilusión, con muchas ganas de ofreceros recursos valiosos para vuestro día a día en estos tiempos que corren… que no son precisamente fáciles.

Aquí tienes toda la información sobre nuestra propuesta, con vídeos, testimonios y un montón de detalles para que puedas hacerte una idea de cómo va a ser el curso:

Kit de supervivencia CNV para los tiempos que corren

Cualquier duda, estoy disponible a través de los datos de contacto que encuentras en este blog.

Si piensas que esta propuesta puede ser interesante para otras personas, te animamos a que lo compartas.

¡Ojalá te sumes al grupo!

Ebook: Los 4 focos en la CNV

Si conoces la Comunicación NoViolenta, ya habrás oído hablar de “los cuatro pasos”. Estos cuatro conceptos son un verdadero tesoro para poner conciencia en nuestra comunicación, y casi todo en la CNV tiene que ver con ellos.

En este ebook ilustrado comparto contigo mi visión y entendimiento de estos cuatro focos, con ilustraciones originales que forman parte del trabajo que he estado desarrollando a lo largo de los últimos años y que voy compartiendo aquí, en este blog. Deseo que te aporte claridad y te resulte útil y ameno.

Por favor, ten en cuenta que se trata de un trabajo en proceso. Tu opinión es muy bienvenida si crees que puedes aportar algo para mejorarlo, o quieres contarme si algo te ha resultado difícil de entender.

Si quieres compartirlo, te pido que lo hagas compartiendo el enlace a esta entrada y no el documento pdf que descargues, porque aquí siempre estará la versión más actualizada.

Cuestionario sobre talleres CNV

¡Buenos días! Mi amiga Francina Balaguer (creadora del juego JECO para la transformación de conflictos basado en la CNV) y yo estamos preparando una nueva formación Online en Comunicación NoViolenta. Si quieres rellenar este cuestionario, nos será de gran ayuda para ofrecer propuestas ajustadas a las necesidades actuales y te invitamos a una sesión gratuita con nosotras. Puedes compartirlo con quien quieras. ¡Un saludo!

Ofrezco respeto, recibo respeto

Hace pocos días se ha publicado mi última traducci´ón sobre Comunicación NoViolenta: el libro Ofrezco respeto, recibo respeto. Madres, padres, niños y niñas que enriquecen sus vidas, escrito por Sura Hart y Victoria Kindle Hodson. La traducción está publicada por Editorial Acanto.

Hace ya muchos meses que terminé esta traducción, que cuenta con la revisión técnica de Nerea Mendizábal, formadora certificada en CNV y experta en el ámbito de la educación y la crianza. Cuando Silvia (la editora) y yo nos embarcamos en este proyecto, le dimos unas cuantas vueltas al tema del lenguaje inclusivo. Al tratarse de un libro sobre educación y crianza, las palabras niños, niñas, padres, madres, hijos, hijas… aparecen constantemente. Al traducir, esto supone un reto enorme, pues la lengua de partida (inglés) tiene términos sin marca de género para estos casos (parents, children) y en castellano queríamos, por un lado, tener en cuenta el cambio de sensibilidad que se está revelando acerca de la cuestión del género en el lenguaje (y cómo esto puede apoyar/desafiar ciertas estructuras, creencias, maneras de ver la realidad…) y por otro lado, conseguir que el libro se lea con fluidez y ser lo más precisas posible a la hora de trasladar el sentido del original.

No os voy a mentir: esto me ocasionó más de un dolor de cabeza y al principio no lo veía nada claro. Estaba cómoda ciñéndome a la norma que toma el masculino como genérico, porque a la hora de escribir, y sobre todo de traducir (que conlleva mucha menos libertad), es lo más fácil. La traducción conlleva tomar constantemente decisiones, a veces bastante complejas, y añadir este factor me parecía en algunos párrafos “hacer encaje de bolillos”. Silvia insistió y fuimos dándole forma al texto. Ha sido un trabajo colaborativo, más que nunca, entre editora, correctora, traductora y, finalmente, revisora técnica.

La experiencia me sirvió para adquirir soltura a la hora de buscar soluciones sin marcas de género (siempre que pude) y también acabé acostumbrándome al niños y niñas y ya no me sonaba tan farragoso. Después fueron pasando meses y, al menos en mi realidad, se fue haciendo notar también con mucha fuerza el deseo y reivindicación de otras personas que prefieren que no se les identifique con ninguno de estos dos géneros, y estoy viendo cada vez más el uso de la “e” y de la “x”, incluso de la “i”, para contribuir a que estas personas también se sientan incluidas. Yo en mis artículos ya sabéis (si me seguís) que suelo usar la “x”, por este motivo. Aún así, no estoy apegada a ninguna de estas estrategias, sino más bien “prob´ándomelas”, como quien se prueba un vestido, y observando cómo me siento usándolas, qué pasa, c´ómo se recibe, qué hacen lxs hablantes… en resumen: para dónde tira esto.

El lenguaje es un ente vivo que no lo controlan ni las autoridades académicas ni los expertos lingüistas. No me da igual todo y a la vez quiero darme el permiso de fluir y probar opciones mientras observo qué va pasando con esto. Pienso que dentro de un tiempo (largo, imagino) se acabará asentando un uso que percibamos como inclusivo y a la vez resulte fácil y práctico (el lenguaje tiende naturalmente a favorecer los usos más “económicos”). Siento curiosidad por cuál puede ser ese uso que acabe asentándose.

De momento, os recomiendo de corazón este libro sobre educación y crianza, centrado en cómo favorecer el respeto y la cooperación, motivar la colaboración, poner límites sin coacción y, en definitiva, crear relaciones honestas, cuidadosas y enriquecedoras entre todos los miembros de la familia. ¡Ojalá lo disfrutéis!

En mi cuenta de instagram (@noelia_palabrascomopuentes) os leo un extracto que habla sobre la cooperación. Si queréis escucharlo, está aquí.

Liberar la petición

Seguimos con la petición. Cuando “liberamos” la petición de las frecuentes asociaciones con el deber, la deuda, la escasez… entendemos y explicitamos que somos interdependientes; es decir, que nuestro bienestar está inevitablemente ligado al de otras personas. Podemos cuidar de nuestra independencia en cierto nivel y a la vez, a otro nivel, todxs dependemos de todxs en cierto grado porque formamos parte de la misma red.

Aunque estemos solas en nuestra casa y podamos pasar días enteros sin pedir nada a nadie, en realidad todo lo que hace posible nuestra forma de vivir está impregnado de la acción de otras personas. Ha llegado hasta nosotrxs quizá por un intercambio monetario que nos puede llevar a olvidar que al otro lado de esos bienes y servicios cotidianos, está la labor de muchas personas. Y a parte de lo material, también podemos vivir y desarrollarnos gracias a lo que recibimos de otras personas en forma de amor, afecto, valoración, confianza, apoyo, compañía, etc. La realidad es que los seres humanos formamos toda una red de relaciones de interdependencia gracias a la cual nos sostenemos y podemos desarrollarnos y dar forma a nuestra vida.

Entonces, ¿por qué nos cuesta tanto pedir? Entre otras cosas, porque mantenemos una serie de creencias sobre el pedir que no nos ayudan a fluir, por ejemplo:

  • “Tengo que decir que sí porque si no sería una mala persona”
  • “Si le pido esto tendré que darle algo a cambio o si no quedaré en deuda”
  • “Si le digo que sí aunque me fastidie, valdrá la pena porque luego recibiré otra cosa”
  • “Si le digo que no, se lo va a tomar fatal y se dañará la relación o habrá represalias”
  • “Si le pido algo, me pedirá algo después y me enredaré en cosas que no quiero hacer”

Sin duda, pedir nos resulta mucho más fácil cuando sabemos recibir un “no”; cuando somos capaces de decir “no” si es lo que queremos; de poner nuestros límites; de aceptar los límites de los demás… todo ello con naturalidad y sin sentirnos culpables o culpabilizar a los demás por no acceder a nuestras peticiones. ¡Todo un reto, sin duda! Pero esto sí que nos ayuda a cuidar nuestra autonomía y nos permite establecer relaciones de interdependencia y no de codependencia o abuso.

Conocer mis límites, saber lo que quiero y lo que no quiero, tener claro cuánto es suficiente para mí, ser capaz de expresarlo con asertividad y teniendo en cuenta a la otra persona, ser capaz de entender y aceptar los límites que me ponen otras personas por su bienestar. Ahí está la clave para “liberar” el pedir y poder hacerlo con tranquilidad.

Dar y recibir

Con frecuencia nos abstenemos de pedir lo que nos gustaría porque queremos conservar nuestra independencia, porque no queremos que parezca que no sabemos arreglárnoslas solxs, porque no queremos molestar o abusar de la buena voluntad de las demás personas, porque no queremos deber favores a nadie… Es muy natural que pensemos y actuemos así cuando enmarcamos la petición en un paradigma de escasez y de obligación. Nos olvidamos de que el dar y recibir es un flujo natural que enriquece nuestras vidas y favorece la conexión y el acercamiento entre las personas.

Párate un momento a pensar en la última vez que alguien te pidió algo y tú contribuiste con gusto porque te importa esa persona y pudiste colaborar de una forma que encajaba para ti. ¿Cómo te sentiste? ¿Cómo te sientes al recordarlo?

Contribuir al bienestar de lxs demás es una necesidad humana universal. Todxs tenemos ese impulso. Pedir no necesariamente tiene que “ponernos en deuda””, ni significa dejar de ser responsables de nuestro bienestar y renunciar a nuestra independencia. Cuando nuestras peticiones reúnen una serie de características es más fácil que esta voluntad natural de contribuir se despierte en lxs demás y que el pedir y el dar, el cultivo de la generosidad, nos ayude a crear, reforzar y nutrir vínculos con otrxs personas, ser más resilientes y estar más conectadxs a la vida.

Las características de una petición según la CNV son:

  • Es concreta, clara y realizable
  • Expresa mis sentimientos y necesidades
  • Se expresa con lenguaje afirmativo (lo que quiero en lugar de lo que no quiero)
  • Propone un proceso paso a paso (por el momento y no “para siempre”)
  • Es negociable: acepto que el otro pueda proponer otra cosa o decir “no”
  • Se dirige a alguien específico

Recursos CNV traducidos al español

Si eres formador o formadora de CNV, es posible que te interese descargar alguno de los siguientes documentos, que he ido traduciendo, del inglés al español:

Miki & Inbal Kashtanwww.baynvc.org

*Por favor, si quieres usar el material de Miki & Inbal, descarga y lee primero estas peticiones suyas al respecto del uso de su material:

David Weinstock – http://liminalsomatics.com

Si te interesa el material de David Weinstock, tal vez te guste saber que estoy traduciendo su libro Becoming what you need (del cual forma parte esta práctica). Cuando la traducción esté lista, lo anunciaré aquí.

Sabine Geiger – http://sabinegeiger.com/

Roxy Manning – https://www.roxannemanning.com