fbpx

La cabeza andante

El ser humano no es una cabeza andante. Sin embargo, a veces nos quedamos en lo mental y nos cuesta conectar con lo que sentimos. Abrirnos a los sentimientos es clave porque nos hablan de lo que más nos importa y de lo que queremos –y lo que no queremos– en nuestra vida. Si hay sentimientos desagradables, es señal de que hay una o varias necesidades insatisfechas; o de que algún valor muy importante para nosotros no está presente en una situación determinada. Al darnos cuenta de esto, podemos actuar por nuestro bienestar. Si reprimimos o ignoramos lo que sentimos, nos perdemos un mensaje vital. Y suele pasar que acabamos expresándolo de maneras poco saludables…

Cuando hablamos de sentimientos, en CNV, nos referimos a: sensaciones físicas, sentimientos, emociones, estados de ánimo. A priori, no es necesario hacer una distinción en categorías o tipos de sentimientos, más allá de “sentimientos que aparecen cuando las necesidades están satisfechas” y “sentimientos que aparecen cuando las necesidades no están satisfechas”. Utilizamos estas denominaciones en lugar de “sentimientos positivos” y “sentimientos negativos” porque, aunque algunos sentimientos resulten incómodos o desagradables, todos tienen una función y, en ese sentido, no hay sentimientos negativos. Es importante abrirse a todos por igual, porque traen información muy valiosa.

Cuando sientas tristeza, enfado, tensión… Cuando tengas miedo… Tómalo como una señal de que ALGO PASA. Escúchate, pregúntate qué necesidades o valores importantes para ti están en juego y qué puedes hacer para cuidarlos.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.