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Gestionar las respuestas y reacciones a mi expresión

En los artículos previos te he hablado de cómo expresar lo que sientes y piensas con honestidad y cuidado.

Es un tema amplio y profundo, así que tómalo como pildorillas que espero te hayan dado una orientación y algunas claves útiles

Lo más importante es practicar y hacer el trabajo personal previo necesario para ir al encuentro con la mayor claridad y ligereza posible.

Si tienes una de estas conversaciones difíciles pendiente y necesitas apoyo para aclararte o confianza para abordarla, estaré encantada de ayudarte.

Cuando expresas honestamente lo que sientes, piensas y necesitas, lo habitual es llegar a una fase de negociación, después de que la otra persona exprese también lo que es importante para ella, y a partir de ahí (importante) se busquen acciones, estrategias, soluciones… para que se cubran las necesidades de todxs. 

En este momento pueden pasar muchas cosas, y en este artículo solo voy a dar unas pinceladas porque es un tema que da para mucho.

Cosas que pueden pasar:

  • pido algo y me dicen que no
  • me piden algo y quiero decir que no pero digo que sí
  • me gustaría pedir algo y no lo hago por miedo
  • recibo un comentario que me cuesta encajar
  • quiero poner un límite y no sé cómo hacerlo
  • la otra persona me pone un límite y me come la impotencia
  • la otra persona malinterpreta mi mensaje y se cierra
  • la respuesta me afecta tanto que no puedo seguir sin llorar o enfadarme
¿Qué hacemos con todo esto?

Podría darte sugerencias concretas para cada caso, pero no lo voy a hacer ahora. Más adelante seguiré profundizando en alguno de estos casos, ¿cuál te interesa más? Déjame un comentario y lo tendré en cuenta.

Por el momento, lo que quiero hacer es recordar algo obvio y no por ello menos importante:

El diálogo es un proceso, sabemos cómo empezamos pero no a dónde nos va a llevar. 

Ponte en estos supuestos e imagina cómo los manejarías.

¿Crees que tienes recursos suficientes? ¿Te manejas bien en estos casos?

Si detectas una falta de confianza o recursos, tal vez es el momento de dedicar algo más de tiempo y energía a trabajar tu comunicación.

Si quieres hacerlo conmigo, tienes la opción de sumarte a los talleres que voy ofreciendo o pedirme sesiones individuales para tratar tus temas a tu ritmo.

Aquí te dejaré algunas claves generales que te ayudarán si tus conversaciones se ponen difíciles:

  • Busca la claridad sobre las necesidades y mantén el foco ahí
  • Haz llegar a la otra persona que te importa y entiendes su punto, aunque no lo compartas
  • Respira, haz pausas, permite el silencio, pide pausas y espacios de silencio si lo necesitas
  • Cuida el contacto visual y haz contacto físico si hay confianza y crees que va a aportar seguridad o calidez
  • Si lo necesitas, pide cerrar la conversación por el momento y retomarla más tarde u otro día

Y en cuanto a las peticiones y propuestas concretas que puedas hacer al final de la conversación, aquí tienes un checklist de características que pueden ayudar: 

Checklist para peticiones y propuestas

  • Que exprese la necesidad que quieres cubrir
  • Que sea clara y concreta
  • Que se refiera al momento presente (revisable)
  • Que exprese algo afirmativo (lo que quieres, en lugar de lo que no)
  • Que esté abierta a un “no” (piensa un plan B)

Con este artículo doy fin a esta pequeña serie centrada en la expresión honesta. Hay muchísimo más que decir sobre esto y seguiré creando contenidos y compartiéndolos aquí.

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Si tienes sugerencias sobre temas en los que te gustaría que profundizara con más artículos, viñetas, ejemplos, etc. ¡cuéntame en los comentarios! Me encantará tenerlas en cuenta.

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