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Hablar de tal forma que quieran quedarse a escuchar

En el artículo anterior te decía que expresarte con honestidad no quiere decir “quitar el filtro” y soltar lo que sea, sin que importe quien tenemos delante. 

Buscamos una honestidad cuidadosa. Recuerda que enfrente hay otro ser humano…

En lugar de lanzarle tus juicios y acusaciones alegremente, puedes hablarle de tus sentimientos y necesidades. De lo que es más importante para ti.

Ahora quiero presentarte el modelo de la Comunicación NoViolenta para la expresión honesta, y contarte de qué manera se enmarca en el flujo del diálogo.

Voy a empezar con un ejemplo de expresión honesta sin filtro:

¿Qué tenemos aquí? ¿Qué está mostrando la persona que habla?
  • Juicio, acusación, desvalorización, inducción de culpa.
  • Presunción de mala intención o que a la otra persona “le da igual” la salud del niño.

Por supuesto, detrás de esta expresión hay sentimientos y necesidades. Si desarrollamos nuestra capacidad de empatizar, podremos intuirlos más fácilmente.

Pero lo cierto es que no están expresados con claridad, y que no todas las personas tienen la capacidad o la presencia para escuchar con empatía este tipo de expresiones.

Al contrario, es una frase bastante incendiaria y lo más probable es que la respuesta eche más leña al fuego.

¿Cómo podemos ponérselo más fácil? ¿Buscar una expresión más pacífica y constructiva?

Vamos a ver cómo podrías expresar lo mismo de forma que la otra persona te entienda. Como mínimo, que le den ganas de quedarse a escuchar y tratar de comprenderte.

Te pongo otro ejemplo:

¿Qué tenemos aquí?
  • Expresión clara de sentimientos y necesidades, de lo que es más importante para la persona. 
  • Una dosis de empatía (muestra a la otra persona que ve su intención positiva y entiende por qué hace lo que hace).
  • Propuestas que buscan tener en cuenta ambas partes
  • Flexibilidad

Con estos elementos es mucho más probable que la otra persona entienda qué es más importante para ti (y se despierte su curiosidad y sus ganas de contribuir) que si le vas con juicios y acusaciones, en cuyo caso su respuesta lógica será protegerse y ponerse a la defensiva.

Por supuesto, esto no son ciencias exactas y, como siempre te recuerdo:

Ninguna fórmula ni modelo puede sustituir la sensibilidad y la presencia atenta.

Eso es lo que te permitirá ir viendo cómo lo está tomando la otra persona para ver si necesitas aclarar o rectificar algo.

¡El diálogo es un arte! Y hablando de diálogo, también quiero recordarte que la expresión honesta funciona mejor si la enmarcamos en un flujo comunicativo donde también esté presente la empatía y la autoempatía. 

Es decir: además de expresarnos:

  • Damos espacio a que la otra persona se exprese
  • Mostramos con nuestras palabras que la estamos escuchando
  • Nos damos espacio para notar cómo estamos con lo qué está pasando en el diálogo.

Todo esto, para no perder el norte y cuidar la conexión.

Para ayudarte a entender esto, te recomiendo leer este artículo sobre el flujo del diálogo, que incluye un diagrama que espero te aporte claridad.

En el próximo artículo, te hablaré de la vulnerabilidad y la confianza, ingredientes indispensables en una comunicación honesta que pone en valor la conexión humana, enfocada al entendimiento y la cooperación.

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