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Vulnerabilidad y confianza: ingredientes clave

En el artículo anterior te presenté el modelo de expresión honesta de la Comunicación NoViolenta y cómo se enmarca en el flujo del diálogo.

Voy a seguir hablándote de ese modelo y de los ingredientes que aportan a una comunicación honesta y cuidadosa.

Cuando pensamos en decir las cosas con con sinceridad, muchas veces se nos vienen a la cabeza situaciones en las que queremos expresar algo que nos molesta, algo que consideramos negativo, como una crítica o una queja.

Pero no siempre ser honestxs tiene que ver con expresar nuestro enfado o lo que no nos gusta.

De hecho, hay personas que tienen muchísima facilidad para hacer esto y sin embargo tienen dificultad para mostrar otro tipo de sentimientos, opiniones o deseos, tal vez por miedo a exponerse.

Miedo a exponerse

¿Te resuena esta viñeta?

La vida no siempre es fácil. La comunicación y las relaciones, tampoco.

Seguro que recuerdas algún momento en el que lo único que querías era pasar desapercibidx.

Detrás de estas actitudes hay una necesidad de protección, de seguridad, de mantenerse a salvo.

No siempre el peligro percibido coincide con la amenaza real que presenta la situación, sin embargo, nuestro cuerpo tiene mecanismos para protegernos y los usa.

A veces saltan las alarmas en base a situaciones dolorosas del pasado y en el presente tal vez esa coraza ya no sea tan necesaria, incluso puede llegar a ser un estorbo.

Al mismo tiempo, cuando tu sentir te lleva a guardarte y no mostrarte o expresarte, yo creo que se debe a una sabiduría interna que también hay que honrar.

Como mínimo, no te atosigues. Y si realmente quieres abrirte más, date empatía, comprensión, paciencia… y empieza con las personas de mayor confianza.

En resumen, entrar en modo caracol puede ser sin duda la mejor opción según las circunstancias.

Pero si no nos expresamos, es difícil que nos entiendan.

Y pueden darse malentendidos por falta de claridad, como vemos en este ejemplo:

Malentendidos por falta de claridad

Y esto, ¿te ha pasado alguna vez?

A mí, muchas.

Callarme algo «pequeño» y que después venga algo parecido que se suma a lo anterior, hasta que lo «pequeño» se hace grande.

Y al hablarlo con la persona, comprobar que ella no tenía ni la más remota idea de cómo me molestaba a mí eso.

Que no tenemos bola de cristal… y cada unx vivimos las cosas de una manera.

Algo que tú calificarías sin dudarlo de molesto, puede no tener importancia para otra persona.

Por eso, vale la pena hablar de cómo nos afectan las cosas que hacen las personas que nos rodean.

Dificultad para decir lo «bonito»

Esto de la honestidad no solo tiene que ver con las cosas que molestan.

¿Alguna vez has sentido reparo, corte o miedito a la hora de expresar amor, gratitud, admiración…?

Son muchos los casos en que nos perdemos cosas que enriquecerían nuestra vida, por no arriesgarnos a expresarnos con honestidad:

La expresión honesta no solo va de ser transparentes con lo que no nos gusta, sino de abrirnos a la otra persona sea cual sea nuestro sentir.

Esto es mostrar nuestra vulnerabilidad. 

La vulnerabilidad se suele asociar con debilidad. Desde luego, mostrarse vulnerable y expresar todo lo que siente y piensa en cualquier situación tampoco es la cuestión. 

Es posible que hagas o hayas hecho esto alguna vez en tu vida, inconscientemente, y después te hayas arrepentido porque has dado información que pensándolo dos veces preferirías guardarte para ti, o porque después has percibido una falta de cuidado que te hace cuestionar si realmente quieres abrirte así con esa persona.

Una vez más: esto no es matemático.

Hay que tener en cuenta muchas cosas. Pero no por ello deja de ser cierto que:

La vulnerabilidad, en el sentido de mostrar lo que se vive, es la puerta a la intimidad y a la confianza.

Y que estas cualidades enriquecen cualquier relación que se quiera cultivar y a la larga refuerzan el vínculo.

En el próximo artículo te hablo de la importancia de dosificar y de mantener una perspectiva amplia de la situación.

Mientras tanto, cuéntame:

  • ¿Cómo llevas el mostrar lo que sientes?
  • ¿Te muestras más de lo que quisieras?
  • ¿Te guardas demasiado en alguna relación que te gustaría afianzar?
  • ¿Cómo cultivas la confianza y el vínculo?

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